Luego de vivir atormentado durante tanto tiempo, intentando ocultar tras mascaras y disfraces la complejidad de mi preferencia sexual decido dar la cara, decido al fin derribar de una sola patada la puerta del closet y centrarme realmente en lo que soy sin importar que dirán las personas, debo confesar que el primer asomo es duro y muy aterrador básicamente porque no sabemos como podrían reaccionar quienes se encuentran a nuestro alrededor… Comencé con mi hermana, quien aún dice que yo solo estoy confundido, luego mi novia (quien ya no esta conmigo), algunos amigos, gracias a Dios aún quedan verdaderos amigos. El momento más desconcertante fue enfrentar a mi padre y es la finalidad de este relato.Ese día mi padre y yo íbamos en auto al centro comercial, de pronto me entra una profunda tristeza y melancolía, que quizás no comprendí de momento, el me pregunta que te pasa y yo solo miraba por la ventana, seguía preguntando y yo no quería hablar de pronto le digo, sucede que soy malo y que quizás nunca llegue a ser lo que tu esperas de mí, he hecho cosas malas y por eso me siento mal, el sin entender mucho me pregunta: -“¿Pero que tan malo puedes ser? ¿Has matado a alguien? Eso es lo peor que puede hacer una persona”.
Yo me aproveche del momento, porque el me dejaría por unos momentos mientras yo iba al banco y luego me recogería en el mismo lugar para llevarme a casa, aprovechando ese tiempo que no estaría conmigo se lo solté de una vez: -“Papá soy bisexual” y muy rápido me baje del carro, dejándole un montón de preguntas sin responder en su cabeza.
Todo el tiempo que pasó desde que me baje del carro hasta que regresé mí mente estuvo en blanco, no podía pensar, no podía sentir, de hecho era algo extraño. De regreso al carro abro la puerta y me siento a su lado. Hubo silencio, mucho silencio, hasta que no se aguanto y me dijo: -Con respecto a lo que me has dicho te voy a dar tres respuestas. La primera como un particular, la segunda como amigo y la tercera como tu padre que soy:
Como particular, no me importa lo que hagas con tu vida, es tuya y no tengo derecho a opinar nada sobre lo que decidas hacer con ella.
Como amigo, tengo que aceptarte porque la amistad esta por encima de todas las cosas, además de respetarte y admirar tu valentía al enfrentarme y decirme sin miedo lo que piensas y lo que eres.
Y como padre solo te puedo decir que te amo infinitamente y en mi tienes un apoyo, soy tu papá y tengo la necesidad de apoyarte en las cosas que hagas, aunque a veces no este totalmente de acuerdo y sé que tu madre, si estuviera viva, también te apoyaría porque ella también te amaba incluso mas de lo que pueda amarte yo. Y me siento feliz de que estés confiando en mi y me hagas parte de tu vida porque eso me dice que el trabajo que hice fue bueno y que tengo gran parte de tu confianza y de tu respeto; igual que tu el mío si antes te admiraba, ahora te admiro mas y si antes te respetaba ahora te respeto el doble, porque hay que tener coraje y valentía para afrontar ante mi tu condición.
Palabras que jamás en mi vida voy a olvidar son estas, papa me extendió su mano; una mano fuerte y rustica por el trabajo y me dijo: -¿vez esta mano? Con esta mano (su mano derecha) he trabajado duro desde que naciste y siempre espero que cuando te sientas caer te aferres a esta mano que siempre estará abierta para ti, para ayudarte y aconsejarte en todo momento, ahora no entiendo bien y tu me tienes que ayudar a comprender tu mundo y a través de ti intentaré comprender a todas las personas que son como tu.
De verdad hoy en día siento que tengo el mejor padre de todos, una persona que durante toda su vida se ha esforzado y se esfuerza por ayudarnos y porque cada día seamos mejores personas.
Aún me queda mucho camino que recorrer y muchas verdades que afrontar, sin embargo con la aprobación, el respeto y el apoyo que tengo de mi padre me basta para darle la cara al mundo y sentirme bien como soy, sin máscaras, sin disfraces, sin circo ni jolgorio. Hoy por hoy y después de esto siento que soy mejor persona.

